Un día de playa con un peque de tres años


Pasar un día de playa con un peque de tres años puede resultar abrumador. Si tienes peques de esta edad sabes muy bien a qué me refiero. Tienen tanta energía que seguirles el ritmo todo el día (y más en la playa) puede resultar agotador. Nosotros no sabíamos muy bien cómo se nos iba a dar esta primera escapada de verano. Pero conseguimos salir airosos.

Nuestro peque estaba entusiasmado con el viaje dominguero. Era la primera vez que íbamos a la playa este año y la primera vez desde que nació #LittleM que íbamos a estar todo el día.
Nos hizo un tiempo fabuloso, corría brisa y no hacía nada de calor.

Salimos temprano, sin prisas pero sin pausa. El primer handicap era llegar a la playa sin hacer uso del móvil en el coche. ¡Y lo conseguimos! Pero, lo más alucinante fue, cuando a la vuelta ¡a las 8 de la tarde! después de no haber parado en toda el día y sin haber dormido siesta, aguantó hasta llegar a casa sin dormirse completamente entregado en nuestra cháchara. Me sentí una campeona aunque el mérito en realidad fuera de #LittleM

Para nuestro día de playa, elegimos una playa amplia de Punta Umbría. De esas en las que aunque haya mucha gente estas tranquilo. Tu peque tiene sitio para jugar sin molestar a nadie y para ti es más fácil vigilar que no se despiste entre la multitud.

Una vez asentados, sombrilla colocada, mesita situada y lo más importante, embadurnados de protección total y con la gorra colocada, no tardamos ni un minuto en ponernos manos a la obra con los juguetes de playa de Quut.

Los objetivos con esta escapada eran varios.
1. Pasar un bonito día los tres juntos. Disfrutar mucho de papá. Tanto #LittleM como yo.
2. Ver qué tal se nos dan este tipo de salidas. Este verano se ha complicado un poco por el trabajo y quizás sólo podamos escaparnos un día a la semana.
3. Poner aprueba nuestro kit playero. #LittleM no había tenido hasta la fecha juguetes para playa. Estábamos deseando ver cómo hacía uso de ellos.

Alcanzamos los tres objetivos de manera satisfactoria. Fue un día en familia genial. Podemos repetir sin problema todas las semanas. #LittleM aguantó bien la paliza. Y los juguetes de Quut, cumplieron con nuestras expectativas. Nos gustaron mucho a los tres.

De los juguetes de Quut ya os hablé en este post aunque, cuando lo escribí, no habíamos jugado con ellos. #papagruñón y yo no pudimos construir nada en especial en esta ocasión. #LittleM disfrutaba demasiado destruyendo las torres y no conseguíamos avanzar. Seguiremos intentándolo. Estamos deseando volver a la playa para seguir explorando las posibilidades de estos juguetes. Os iré colgando fotos en nuestro perfil de Instagram de los avances que realicemos en cada día de playa que tengamos. Por ahora, lo que os puedo contar son cosas muy genéricas.

Scoppi es alucinante, en un momento teníamos un buen agujero hecho. Triplet no se queda atrás, casi nos peleábamos por él. Lo soltaba uno y ya lo tenía otro en las manos. Alto me encanta, hicimos multitud de torres, duraban un segundo pero es tan diferente a lo habitual que no nos cansábamos. Cuppi y Raki, fueron nuestros aliados para trabajar con la arena. Cana la dejamos en casa pero estando allí, decidimos que no la volveríamos a dejar. Nos dimos cuenta que nos hubiera ido muy bien tenerla cerca.

#papagruñón y yo estuvimos un rato jugando con Cuppi a pasarnos la pelota y la verdad es que es divertido y ¡se hace bastante ejercicio! Para #LittleM resulta todavía un poco complicado pero quizás a finales de verano le haya cogido el truco.
Los tres estuvimos jugando con Ringo. Lo combinamos con un Triplet. Echamos un rato muy divertido. Fui la única que ensarto varias veces los aros en el Triplet. ¡Tenemos que jugar más para practicar nuestra puntería!
Nos quedan por probar Pira y los Magic shapers, los moldes de playa “Sunnylove” y “Starfish”. Cuando lo hagamos estoy segura que nos encantarán igual que el resto.

Como ya os comenté en Instagram, la gran sorpresa fue Ballo. No pensé que fuera a dar tanto juego. #LittleM estuvo todo el día jugando con él. No hacía más que meter conchitas y arena utilizando la pala de Raki como un embudo. Estuvo super entretenido. A mi me sorprendió mucho la capacidad que tiene. Comprobé que con Ballo no vas perdiendo agua por el camino. A pesar de que estábamos lejos de la orilla, cuando lo llenábamos de agua, no perdíamos ni una sola gota en el trayecto.

La verdad es que nos han encantado. Son unos juguetes tan versátiles que dudo que uno se canse de utilizarlos. Ahora mismo, a excepción de Scoopi los tengo todos en la terraza porque los juguetes de Quut son mucho más que unos juguetes de playa.

Como leéis, salvamos el día de playa divinamente. #LittleM no paró y nosotros tampoco, a excepción del ratito del partido de la selección española contra la rusa, una tablet y el móvil en “zona wifi” y listo, nade de quedarse en casa por un partido (lástima que perdieran)

¡Hasta la próxima entrada!

Foto de portada: Max Goncharov

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