Vamos a la playa, calienta el sol

Estamos casi en el ecuador de la primavera y en Sevilla los días ya no son primaverales, son completamente veraniegos. Es llegar el viernes y en nuestro barrio ya no hay problema de aparcamiento. Playas como las de Punta Umbría, Matalascañas o Chipiona comienzan a llenarse. Y es que pasada la Semana Santa y pasada la Feria casi hay que salir corriendo de la ciudad a las playas para sufrir unos grados menos de temperatura.

El año pasado prácticamente no nos movimos de casa durante el verano y nos tuvimos que apañar con una pequeña piscina en la terraza. El peque se pasaba el rato saliendo y entrando de la piscina y tirando las pinzas de la ropa al agua. Los pocos días que fuimos a la playa no nos faltaba el kit del #niñoplayero (cubo, pala, rastrillo, tamiz y algún que otro molde). Mi peque, de poco más de un año en esa época, mostró mucho interés en explorar qué podía hacer con esas cosas y mostró el mismo interés en probar a qué sabía la arena. ¡Tensa me tenía!

Con el veranito a la vuelta de la esquina, este año he decidido buscar juguetes playeros diferentes y así es como he llegado a la marca Quut, una marca de juguetes belga que han diseñado unos utensilios para la playa resistentes, diferentes, innovadores y muy atractivos.

Los diseñadores de la marca se han basado en los juguetes habituales, rastrillos, cubos, palas… para darle una vuelta de tuerca en diseño y en uso. De hecho cada juguete suele valer para más de una actividad.

Quut ha transformado el cubo tradicional en un elemento alucinante para la construcción de torres. Alto, así es como lo llaman, es un juguete de tres piezas apilables que permite construir fortificaciones con distintos niveles. La pala ha sido transformada en una herramienta que se utiliza usando las dos manos y cuyo diseño permite hacer uso del pie cuando es necesario. Para trabajos más precisos, está Cuppi, un elemento de tres piezas que se utilizará como una pala, como un lápiz para dibujar o escribir en la arena con agua, o como cono para jugar a lanzarse la pelota. El rastrillo o Triplet, ha sido diseñado para poder arrastrillar, cavar, allanar, sembrar e incluso regar. Para trastear con el agua tenemos dos utensilios más, Ballo, un cubo en forma de pelota y Cana, una regadera que recuerda a un pato o pajarillo.

Los aros del kit de Ringo (una nueva forma de jugar a la petanca o al tiro al cono si le sumamos un triplet) y otros elementos geniales como los moldes Starfish y SunnyLove o los juguetes para el baño o piscina (nenúfar/barco) de Quut son los complementos perfectos para pasar un rato divertido.

Lo más interesante de estos juguetes de playa es que no son juguetes de una única estación. Su diseño y versatilidad los convierten en juguetes para utilizar todo el año en distintos escenarios. En este enlace podéis ver un vídeo resumen de todos los utensilios de Quut. Y algo que me parece muy importante también es que son juguetes hechos para durar.

Este año Marcos quizás sea todavía muy pequeño para estar mucho tiempo en la playa seguido pero estoy segura que disfrutará mucho el rato que estemos y espero que este año decida eliminar de su dieta veraniega la arena de playa, para nuestra tranquilidad, jeje.

Si os gustan los juguetes de Quut y estáis interesad@s en adquirirlos, podéis apuntaros a una compra en grupo que estoy preparando (recuerda que una compra en grupo suele tener mejores condiciones económicas). Para eso solo tenéis que escribirme a hola@unparentesis.es, contándome qué producto o productos os interesan y os escribiré con todos los detalles.

¡Besos! ¡Feliz ‘juernes’!

Foto de portada: Anneliese Phillips
Fotos de los artículos: Gallería de Quut

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